domingo, 3 de febrero de 2008

Campaña de Manos Unidas 2008: MADRES SANAS, DERECHO Y ESPERANZA

De la semana del 11 al 17 de febrero se celebrá la campaña de Manos Unidas, a continuación reproducimos un extracto del documento base de la campaña para más información visitar la página web de Manos Unidas www.manosunidas.org


Las mujeres tienen el derecho a vivir la maternidad como una experiencia elegida, gozosa, compartida, segura para su vida y la de sus hijos. El Objetivo del Milenio que persigue mejorar la salud materna establece la meta de reducir, en tres cuartas partes, la tasa de mortalidad materna, para el año 2015. La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice, en el artículo 25 que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar,(…); y que “la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales”. Las muertes, lesiones y discapacidades relacionadas con el embarazo son los problemas más desatendidos del mundo. Casi se considera un asunto que concierne únicamente a las mujeres que, tradicionalmente, ha preocupado poco a hombres y gobiernos y en el que se han invertido escasos recursos. Sin embargo, las mujeres se ocupan, en general, cuidar la salud de los miembros de la familia, especialmente de los que no se valen por sí mismos (niños, enfermos, los afectados por alguna discapacidad, ancianos) y del cuidado del hogar. Todo esto es especialmente cierto en los países del Sur. Por ello, la salud materna es un factor esencial en todos los objetivos de reducción de la pobreza y promoción del desarrollo.
Salud materna.¿De qué hablamos?
Aclarar el concepto de salud no es una cuestión pequeña. Hoy, hablamos de salud como la manera de vivir de cada persona; como una experiencia individual y social de bienestar físico, mental y social y de capacidad de actuación en el contexto en que se vive. Si hablamos de “salud materna”, nos referimos a la salud de la mujer en un ámbito concreto de su manera de vivir, realizarse y formar parte de una familia en una sociedad concreta. Mejorar la salud materna es promover la capacidad y la autonomía de la mujer para que su condición de madre no haga peligrar su propia vida. De este modo, la maternidad saludable es esperanza para las mujeres, para sus hijos, sus familias y para la misma sociedad a la que pertenecen.
La Campaña XLIX: el derecho a una maternidad saludable
Manos Unidas se preocupa por las causas de las maternidades truncadas y trabaja por una maternidad saludable, basada en la afirmación de la dignidad fundamental de la vida de la mujer, en el reconocimiento del derecho a la protección de su salud y de las condiciones básicas para vivir como mujer y madre. Las mujeres embarazadas deberían ver respetado su derecho a dar a luz a un hijo en condiciones seguras y limpias, de modo que éste viva, crezca, se desarrolle y goce de buena salud. La salud y la supervivencia de un recién nacido están estrechamente ligadas a la salud y a la capacidad de cuidado de la madre. Las madres son las guardianas del futuro de la sociedad, en la medida en que de ellas dependen los niños sanos de hoy. Trabajar por una maternidad elegida, aceptada y vivida, sana y sin riesgos, implica, ante todo, luchar contra los entornos sociales, culturales, políticos y económicos, de pobreza y desigualdad, que afectan negativamente a la autonomía, libertad y autoestima de la propia mujer. Desde Manos Unidas, a través de los proyectos de desarrollo ,intentamos crear unas condiciones aceptables de vida de las madres, para que vivan una maternidad segura y puedan desenvolverse en el día a día sin molestias e impedimentos. Una maternidad saludable se promueve empleando métodos que permitan a la madre ser lo que es, fuente de vida, fecundidad, donación y gratuidad, y no dañen su salud psíquica, física y espiritual. La maternidad saludable es incompatible con medios encaminados a eliminar la vida humana en el vientre materno. El aborto es siempre un drama personal que conlleva efectos físicos y psíquicos que dañan la salud de la mujer; es un drama familiar y social que empobrece la fecundidad social de la familia y deteriora la salud social de la mujer. En Manos Unidas creemos que la vida ha de ser siempre salvaguardada con el máximo cuidado y promovemos las condiciones que defiendan la vida de la madre y del hijo. La educación sanitaria y sexual de las mujeres y las adolescentes, así como la de los hombres y los adolescentes, es imprescindible para vivir la maternidad y la paternidad, en la familia y en la sociedad, no como una carga inevitable de la mujer, sino como una gozosa experiencia compartida, que se vive de forma inherente a la familia. En Manos Unidas trabajamos con la convicción adquirida, a través de la constante escucha y cooperación con nuestros interlocutores del Sur, de que la mejor promoción de una maternidad saludable se hace a través de la formación de la mujer, de la capacitación de personal cualificado y de la creación de condiciones familiares y sociales adecuadas para el desarrollo de una vida digna. En la medida en que erradicamos la pobreza y el hambre, educamos, logramos el acceso a servicios seguros de salud y al agua potable, creamos mejores condiciones de bienestar y calidad de vida. Si todas las niñas y mujeres alcanzan un nivel básico de educación, que las capacite para vivir con libertad y autonomía, estarán en mejores condiciones para cuidar su salud y la salud de los demás, y verse libres de enfermedades evitables.

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